COMO INICIAR UNA MASA CRITICA - Planificación previa
En teoría, no tiene por qué ser muy complicado empezar una Masa Crítica. Cada ciudad tiene una población de ciclistas marginados y amenazados por el actual sistema de transporte, tanto si son gente que usa la bicicleta en sus transportes cotidianos, como si son mensajeros o simplemente gente que pasea por el gusto de hacerlo. Presumiblemente, estos grupos son sólo la punta del iceberg. La contaminación atmosférica, la degradación ambiental y, en general, el deterioro de las condiciones de vida debido al tránsito motorizado son consecuencias que padecen todos los ciudadanos. Existe una base potencial deseosa de cambios en todos estos grupos aislados y esparcidos, siendo la Masa Crítica una forma de aglutinarlos.
- Dónde y cuando comenzar
- La Ruta
- Fotocopiacracia
- Publicidad
- Estética de la Publicidad
- Panfletos
Donde y Cuando Comenzar
Los pasos preliminares para iniciar un encuentro son bastante directos: escoja un tiempo, un lugar y una ruta. Emplazar el lugar de encuentro y, por tanto el inicio de la ruta, en algún lugar céntrico es obviamente una buena elección, pues numerosos ciclistas ya están allí. Un área pública bien conocida, fácilmente accesible a la mayoría de los ciclistas, donde gran número de gente se puede congregar antes del paseo es perfecta.
La elección de la hora todavía es más fácil. Elija una hora en la cual la mayoría de la gente haya salido del trabajo y antes de que regresen a sus casas. Esto tiene la ventaja de que los ciclistas cotidianos todavía andan por la calle y, adicionalmente, se gana visibilidad asegurando que la Masa Crítica pasa a formar parte del tránsito en las horas de mayor afluencia. Emplazar el paseo de la Masa Crítica un viernes marca el inicio del fin de semana y contribuye a que se viva el paseo como una celebración. ¿Y qué viernes mejor para el suceso que el último de cada mes? En cada ciudad se adoptará el dia que se crea más conveniente.
Es importante que el lugar y la hora de reunión permanezca constante, para que le sea fácil a la gente tomar parte de forma regular, y más y más gente se pueda unir a medida que avanza el tiempo.
La Ruta
Escoger una ruta segura y divertida es fundamental para mantener divertida e ingeniosa la Masiva Crítica. Hay varios aspectos a considerar cuando se planifica una ruta:
Seguridad
- Tomarán parte ciclistas de habilidades diversas. Planificar un recorrido con gran cantidad de pendientes difíciles o una distancia muy larga no es una idea buena. Mantenga una marcha moderada.
- Las calles elegidas deberían ser suficientemente amplias para acomodar gran número de ciclistas. (Las calles de dirección única son especialmente buenas.)
- Hágalo simple. Una ruta complicada que pasa por muchos lugares diversos puede ser divertida sobre el papel, pero resultará inadecuada para el paseo. Es preferible que la gente sea capaz de memorizarla fácilmente, así saben donde van y la siguen sin dificultad.
Placer
- Variar la ruta de mes en mes le da a cada paseo un toque de aventura, abarcando un espectro más amplio de gente.
- El carácter de cada paseo estará influenciado por la zona a través de la cual discurre. Un paseo a través del centro de la ciudad, donde los edificios pueden reverberar los gritos y vítores, y donde hay una población de conductores y transeúntes con los que interactuar, tendrá un carácter más festivo que un paseo a través de un área industrial o suburbana. Estos dos últimos relajan el paseo y pueden elegirse para bajar el tono del mismo. La elección es suya.
- Elija un final en un parque o bar, donde los ciclistas tengan la posibilidad de relacionarse después del paseo.
Fotocopiacracia
En San Francisco, la distribución de fotocopias constituyó la parte más importante de la organización de la Masa Crítica. Se evitaron políticas centralizadas, con líderes oficiales, consignas, etc., en favor de un sistema más descentralizado. Nadie se hace cargo. Las ideas se diseminan, las rutas se comparten, y se busca el consenso mediante las copiadoras omnipresentes en cada trabajo o en la fotocopiadora de cada barrio - una 'Fotocopiacracia', en la que cada cual es libre para hacer copias de sus ideas y diseminarlas. Los folletos, calcomanías y boletines circulan alocadamente antes, durante, y después del paseo, haciendo innecesaria la presencia de líderes y asegurando que estrategias y tácticas son entendidas por la mayor cantidad de gente posible.
La Fotocopiacracia promociona libertad y socava la jerarquía porque su misión no es responsabilizar a unos pocos, sino ser ampliamente definida por sus participantes. La Masa Crítica no se entiende de forma concisa como un intento de conseguir más carriles bici (aunque esa meta exista) o para protestar este o ese aspecto del orden social (aunque tales sentimientos se expresen frecuentemente). Al contrario, cada persona es libre para inventar sus propios motivos para participar y es libre también para compartir esas ideas con otros. Algunas personas están allí para promocionar el transporte mediante energía humana como una alternativa viable, otros buscan el respeto de los conductores de vehículos motorizados y de los proyectistas urbanos y otros participan simplemente porque les gusta ir en bicicleta y tener un sentido de comunidad con todos los otros ciclistas en los paseos de la Masa Crítica.
Este “sistema orgánico” no conduce al caos, sino a una atmósfera festiva y de celebración. Se han tomado precauciones para evitar los errores comunes de otros movimientos. La Fotocopiacracia se ha utilizado para dar argumentos y no para realizar ataques moralistas contra los conductores de vehículos a motor u otras tendencias improductivas. Presentando el uso de la bicicleta como una alternativa positiva y divertida a la melancólica acción destructiva de la cultura del automóvil, la Masa Crítica ha establecido un enfoque visionario del transporte urbano.
Publicidad
Dar publicidad es el primer paso. Los panfletos son una manera barata y rápida para llegar a un gran número de gente. Con unos amigos y una fotocopiadora, usted puede haber saturar su área con anuncios de la Masa Crítica en unos días. Sin embargo, las paredes públicas de la mayoría de las ciudades han sido ya empapeladas con tantos anuncios que resultan más útiles estrategias alternativas.
- Los panfletos fotocopiadas pueden adjuntarse a las bicicletas por toda la ciudad.
- Las pequeñas calcomanías pueden pegarse en los estacionamientos de bicicletas.
- Se puede pedir a las bicicleterías y comercios “amigos” que pongan panfletos en sus mostradores.
- Contárselo a la gente, anunciarlo por la radio local a través de locutores amigos, en clubes, periódicos locales, etc.
Estética de la Publicidad
Si usted se quiere comunicar, ¡hágalo fácil de leer!
Asegure que los panfletos que pasa a los participantes son legibles y que le explican a la gente lo qué ellos necesitan saber sobre el paseo. Por ejemplo, si hay una intersección difícil o vías peligrosas de tren sobre la ruta, indíquelo sobre el mapa. Elaborar los panfletos de ruta en una computadora puede hacer las cosas más fáciles (si usted es diestro en ello), ofreciendo la ventaja de ser fáciles de leer y de reproducir. La hoja de ruta se puede usar también como un boletín informativo, con ideas para solucionar problemas, noticias desde el último encuentro e ideas para futuros encuentros.
Como en San Francisco la Masa Crítica creció más allá del punto donde un único ciclista podría ver al mismo tiempo la cabeza y la cola (más de unos 300), empezó a aparecer una publicación fotocopiacrática, Critical Mass Missives que contiene ocurrencias sobre el paseo previo, noticias de otras Masas alrededor el mundo y discute problemas dentro de o en lo que concierne al paseo.
Panfletos
Mientras la masa de ciclistas circula por la calle, la gente que espera en las paradas de autobús o sentada en sus automóviles querrá saber de qué va. Como no es posible parar y hablar con todos ellos y sería realmente difícil condensarlo todo en una frase, pasarles un pequeño panfleto puede ayudarles a saber de qué va la Masa Crítica, por qué creemos que esta acción es necesaria e invitarlos a participar en la próxima convocatoria.
Estos panfletos se pueden hacer de forma que se obtengan 4 de cada hoja de papel A4, resultando así más baratos y ofreciendo la ventaja de caber en su bolsillo posterior. Distribúyalos al principio, asegúrese de que todos los interesados tienen una pila de ellos y observe como son distribuidos a centenares de personas que, de otra forma, nunca habrían oído hablar de la Masa Crítica.
Los repartidores de panfletos son los auténticos diplomáticos. A menudo, el contacto cara a cara con estos ciclistas o, eventualmente, patinadores ha sido útil para evitar situaciones tensas con los enojados automovilistas a los que se ha hecho esperar. Un ciclista se acercará a los frustrados transeúntes y les explicará de qué va todo eso mientras le entrega un panfleto. Esto les demostrará que usted piensa un poco en ellos y gana algo de tiempo para la marcha mientras ellos digieren el mensaje.
Como los tapones, los distribuidores de panfletos confieren un aire de autodominio a la marcha frente a automovilistas y peatones. El taponamiento y la distribución de panfletos se llevan a cabo comúnmente por ciclistas que se prestan espontáneamente a cumplir esas necesidades.